Okay, acabo de meter otra materia. La cuenta se achica: ahora faltan dos, más la tesina. No es tanto −no es nada, en realidad− y si tuviera un ápice de buen gusto no andaría quejándome. Sin embargo, desde el momento en que se me dio por ocupar los esporádicos recesos del laburo escribiendo en este blog, está claro que la estética no es lo mío. Ya descubriré cuál es la naturaleza del vínculo entre haber pasado un lustro estudiando comunicación y escribir en esta cloaca digital, pero que hay uno se los aseguro.
Quizá tenga que ver con el signo de los tiempos: la efervescencia, el eclecticismo, el kitsch, el espectáculo del yo, el relativismo. Quién sabe.
−Nos vamos al tacho, nos vamos −predican los nuevos acólitos de Savonarola.
−Uuuuy, qué miedo. ¿Y si estuvimos ahí desde el vamos? −retrucan voces jóvenes.
Pura intrascendencia. Para evitar el aburrimiento, les propongo recorrer felices el camino de ladrillitos amarillos que conduce a la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación.
Con una advertencia: lasciate ogni speranza, voi ch'intrate. Esto es Magiafantasma.
¡Quién pudiera agarrarte por la cola magiafantasmanieblapoesía! ¡Acostarse contigo una vez sola y después enterrar esta manía! ¡Quién pudiera agarrarte por la cola!
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