24 de noviembre de 2008

Écrire


Escribir para ellos era aún un acto moral. Escribir, ahora, se diría que la mayor parte de las veces ya no es nada. A veces sé eso: que desde el momento en que no es, confundiendo las cosas, ir en pos de la vanidad y el viento, escribir no es nada. Que desde el momento en que no es, cada vez, confundiendo las cosas en una sola incalificable por esencia, escribir no es más que publicidad. Pero por lo general no opino, sé que todos los campos están abiertos, que no surgirá ningún obstáculo, que lo escrito ya no sabrá dónde meterse para esconderse, hacerse, leerse, que su incoveniencia fundamental ya no será respetada, pero no lo pienso de antemano.

De El Amante, de Marguerite Duras.

1 Contrataques:

*cleopatra* dijo...

"...no lo pienso de antemano..."

(Porque el todo es la nada

y viceversa)

Saludos